POR EL ATOLÓN Y LOS ARRECIFES FÓSILES DE LA SIERRA DE SANTA POLA

La sierra de Santa Pola es una plataforma carbonatada de pequeñas dimensiones que corresponde a un antiguo atolón de edad Messiniense de unos 5 km de diámetro. Tras ser enterrado por sedimentos más recientes, fue exhumado durante el Cuaternario y el relieve resultante reproduce la morfología original del arrecife y proporciona magníficos afloramientos. Desde la Ermita es posible observar los tres componentes básicos de este antiguo arrecife: 1. Frente arrecifal. Coincide con el acantilado actual y su altura llega a alcanzar 50 m cerca del Faro, aunque en este sector su altura es menor. Está constituido fundamentalmente por colonias del coral Porites que muestran diferentes morfologías de acuerdo con la profundidad. Así, en la parte inferior dominan las morfologías planares, mientras que en la superior dominan las formas en bastón. En la parte más alta, en la antigua cresta arrecifal, son frecuentes las colonias masivas semiesféricas. 2. Talud arrecifal submarino donde, durante el Messiniense, se acumulaban los fragmentos caídos del arrecife. Coincide con el talud actual y, por ello, sus depósitos están parcialmente cubiertos por fragmentos caídos en época más reciente y en condiciones subaéreas. 3. Abanico de Halimeda. Se desarrolló sobre el talud justo en frente de un canal de desagüe que conectaban la laguna interna del atolón y el mar abierto. Durante el Messiniense las Halimeda, algas verdes articuladas, colonizaban las zonas de la laguna próximas a los canales. Al morir, se desarticulaban y sus placas componentes eran arrastradas por las corrientes acumulándose sobre el talud. El arrecife messiniense de Santa Pola es uno de los pocos ejemplos de atolón “fósil” encontrados en el mundo. Hacer un trayecto por la sierra de Santa Pola es como recorrer un arrecife actual, pero sin necesidad de bucear. Es posible observar su morfología general y diferentes detalles de su estructura, incluyendo distintas morfologías de las colonias de coral en posición de vida. Su interés científico es tan alto que ha sido objeto de estudio por compañías de petróleo con el fin de establecer un modelo sedimentario general de este tipo de arrecifes. El atolón de la Sierra de Santa Pola se formó durante el Messiniense, hace unos 6 millones de años, en la denominada Cuenca del Bajo Segura. Esta cuenca, que se extiende entre Alicante y Murcia, se originó en el Mioceno Superior y su relleno registra con gran precisión la evolución del Mar Mediterráneo en tiempos geológicos recientes.
sábado, 12 de agosto de 2017
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UN PASEO POR LAS CALAS Y PLAYAS DEL CAP DE L’HORTA

Limitado al noroeste de la bahía de Alicante, entre las playas de la Alfufereta y de San Juan, el Cabo de la Huerta recibe el nombre de la desaparecida huerta alicantina regada en gran parte por las aguas del río Monnegre que, tras la construcción del embalse de Tibi a finales del siglo XVI, permitió la ampliación de su riego basado en un sistema de acequias hasta zonas próximas como La Condomina. Pero antiguamente este cabo era conocido como l’Alcodre, procedente del árabe Al-Kodra “la verde”, etimología que daría paso al nombre actual. Geológicamente, el sustrato rocoso del Cabo de la Huerta está constituido por areniscas amarillentas depositadas hace unos 8 millones de años (Mioceno superior) en una plataforma continental marina de poca profundidad. Contienen fósiles de erizos y bivalvos, siendo muy frecuentes las trazas fósiles. Sobre estas areniscas miocenas, se observan localmente capas horizontales de micro conglomerados del Cuaternario que corresponden a una terraza marina considerada como “una playa fósil de hace 100.000 años”. El Cabo de la Huerta tienen una vegetación terrestre muy particular adaptada a las características del entorno, caso este el de la margarita de mar (Asteriscus  maritimus), la coronilla de hoja fina (Coronilla juncea). O el hinojo marino (Crithmum maritimum), destacando algunos endemismos de la provincia de Alicante como el Senecio auricula y, sobre todo, la siempreviva alicantina (Limonium furfuraceum). En cuanto a la vegetación marina, junto a la orilla o entre las rocas, fácilmente se detectan restos de Posidonia oceánica y de algunas algas. La Posidonia es un alga endémica del Mediterráneo y tiene una notable importancia ecológica ya que forma praderas submarinas, constituye la comunidad clímax del Mar Mediterráneo y ejerce una considerable labor en la protección de la línea de costa contra la erosión. Con respecto a la fauna, distinguimos especies de aves costeras o marinas como en cormorán grande (Phalacrocorax carbo), la gaviota de audouin (Larus audounli) y el charrán patinegro (Sterna sandvicensis). Además se puede observar la presencia de otras aves ligadas al agua como la garceta común (Egretta garzetta), el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), el vuelvepiedras común (Arenaria interpres) y el zarapito trinador (Numenius phaeopus). La presión urbanística de los últimos 30 años hizo que el cabo sufriera una importante transformación. No obstante y debido posiblemente a la orografía algunas zonas escaparon parcialmente a la urbanización preservando su valor medioambiental. Actualmente el Cabo de la Huerta cuenta con una microrreserva de flora en la Cala Cantalares y forma parte de los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) de la Comunidad Valenciana propuestos en la Red Natura 2000 (Unión Europea), protegiendo las praderas de Posidonia oceánica y los fondos rocosos de gran calidad ambiental.
sábado, 5 de agosto de 2017
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DE LA TORRE DEFENSIVA DE L’AGUILÓ A LA TORRE FUNERARIA DE SANT JOSEP

Un estudio que acaba de publicarse en la revista científica 'Lucentum' de la Universidad de Alicante sobre el monumento funerario de la Torre de Sant Josep en Villajoyosa revela la entidad y significado de su recinto funerario, uno de los más amplios, dentro de su categoría, conocidos hasta ahora en la Hispania Romana. Este monumento es, según los arqueólogos, uno de los cementerios romanos privados más grandes de la península. Esta investigación, llevada a cabo por la arqueóloga Ana María Charquero y por Diego Ruiz Alcalde, arqueólogo de Vilamuseu, aporta, a través del estudio del recinto, datos acerca de los usos del espacio funerario en Villajoyosa en época romana y de la mentalidad del difunto. El recinto, construido al igual que la Torre a mediados del siglo II d.C., consiste en un muro de trazado rectangular, de 36 metros de perímetro, con un alzado de encofrado (hormigón romano) de 50 centímetros de grosor construido sobre unos cimientos de mampostería algo más anchos y con las dos esquinas de la fachada que daba al mar de sillería (grandes piedras rectangulares labrada). El lado del recinto que da a la actual Villajoyosa tuvo una puerta con un umbral de 2,4 metros (8 pies romanos), enmarcado por unas jambas de sillería ligeramente adelantadas respecto a la línea exterior del muro. Desde una de las vías romanas que daba acceso a Allon, un camino 'vicinalis' o secundario conduciría a este amplio espacio sagrado de 303 metros cuadrados, desde cuya puerta, el visitante accedería directamente a una de las aberturas que tiene la torre para realizar ofrendas normalmente de vino en honor al difunto una vez acabada la sepultura. El difunto enterrado en la Torre sería el propietario de una villa rural al Este de la ciudad romana de Villajoyosa, cuyo deseo fue el de enterrarse en sus propios terrenos, desvinculándose así de las necrópolis urbanas comunes que jalonaban los márgenes de las vías de entrada a la ciudad romana de Allon, ensalzando de esta forma la relevancia que este importantísimo personaje tendría en vida. Al tratarse, además, de un espacio dentro de los terrenos privados de la villa, este estudio ha concluido que la finalidad de este recinto de obra, más que la de delimitación parcelaria, habría sido la de proporcionar privacidad al espacio sagrado que acotaba. De apariencia exterior austera, el peso del programa decorativo habría de encontrarse dentro del recinto, que albergaría pedestales honoríficos coronados por esculturas y zonas ajardinadas. Sin embargo, este recinto también contribuyó a enaltecer la monumentalidad de la tumba; el estudio de recintos funerarios similares ha revelado que muchas veces éstos evocan las murallas de las ciudades de los vivos y son una alusión a la inviolabilidad del espacio destinado a los difuntos. Imagen que en este caso, tendría un especial simbolismo para los transeúntes marítimos que observaran la Torre y el recinto desde el mar. (La Verdad)
Misterio descubierto y con nombre propio: Lucio Terencio Mancino. El equipo científico que investiga la torre funeraria romana de Sant Josep, en Villajoyosa, ha descubierto la inscripción que, con toda probabilidad, da el nombre del difunto allí enterrado entre 150 y 170 d. C. Es un hallazgo de gran importancia arqueológica, porque es la única inscripción que se conserva de las tres grandes torres funerarias romanas conservadas en la Península Ibérica.
sábado, 22 de julio de 2017
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EL CANYÓ DEL MASCARAT, EL CASTELLET DE CALP Y EL MORRO DE TOIX.

En el monte del Mascarat, por donde se abre el paso de Altea a Calpe o viceversa, dicen los relatos orales que vivió un temido bandolero cuya máscara dio nombre al lugar, aunque, según algunos historiadores, el término no viene sino de maka-as, palabra íbera que significa «piedra cortada». Tan pronto vino como pareció irse el malhechor, encontrándose, al poco de su «marcha» y en la montaña en la que solía ejercer su oficio de delincuente, el cadáver de un hombre irreconocible por la lepra. Unos se aventuraron a decir que se trataba de «El Mascarat», a quien anteriormente ya habían querido identificar con un joven desaparecido del pueblo cercano. Pero la versión más osada de la leyenda dice que: Hace muchos años, en el barranco del Mascarat, había un peñasco cuya configuración, similar a la de un trono, generó una chocante leyenda. Las sucesivas aperturas de túneles y caminos entre Calpe y Altea acabaron con la añeja roca, pero la fantástica historia que explicaba su origen merece unas lineas. Algunos habitantes de la Marina, decían antaño que Judas Iscariote, en vez de ahorcarse después de entregar a Cristo, quiso redimir su pecado, intentando devolver a los conspiradores los treinta denarios de plata que cobró a cambio del Maestro, opción más misericorde y noble, al parecer que la del suicidio impuesto por las crónicas. Según esa tesis, el apóstol traidor, después de abandonar Jerusalén, embarcose desde Haifa hacia Dios sabe donde, quizás rumbo a Roma, añado yo, porque al respecto no ofrece detalles la leyenda. En al mar, un fortísimo viento que azotó la nave durante varios días fue a estamparla contra la costa de Denia. Sin embargo, el maltrecho náufrago, vencido el desencanto, aún tuvo redaños para recorrer andando el litoral alicantino, eso sí, con la bolsa de monedas al cuello, la firme resolución de devolverlas y la remota esperanza de que en Cartagena otro barco lo transportase al puerto deseado. Cuando atravesaba el Mascarat, Judas, exhausto a causa de tantos trajines físicos y morales, divisó una gran peña lisa donde sentarse a descansar. Desde allí, el bellísimo paisaje tendido a sus pies antojósele el remedio ideal para un alma atribulada como la suya. Frente a su infinitud, fatigas y remordimientos amainaron poco a poco, drenados por lágrimas y suspiros expiatorios. Pero el peso de la culpa era tan horrendo que, al levantarse para proseguir el viaje, en la piedra quedó testimonio tangible de ese descargo: las huellas de su espalda, del culo, de los brazos… Imposible suceso, extravagante, conmovedor. (José Soler Carnicer, Leyendas Valencianas)
sábado, 15 de julio de 2017
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LAS SALINAS DE SAN PEDRO DEL PINATAR

El espacio natural “Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar” fue reclasificado y declarado protegido con la categoría de Parque Regional por la Ley Regional 4/1992, de 30 de julio, de Ordenación y Protección del Territorio de la Región de Murcia. La mayor parte de la superficie del Parque Regional es, además, espacio protegido Red Natura 2000, con la denominación “Salinas y arenales de San Pedro del Pinatar” (ES620000175). Así, por Resolución de 13 de octubre de 1984 se designa como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en aplicación de la Directiva 79/409/CEE, por cumplir los criterios numéricos para las especies cigüeñuela (Himantopus himantopus), avoceta común (Recurvirostra avosetta), charrancito común (Sterna albifrons) y pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) y, en aplicación de la Directiva Hábitats, se incluye en la lista de lugares susceptibles de ser clasificados como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y, posteriormente, en la lista de lugares de importancia comunitaria (LIC) de la región biogeográfica mediterránea y en sus sucesivas actualizaciones.  Por otro lado, el Parque Regional forma parte de dos áreas protegidas por convenios internacionales: el Humedal de Importancia Internacional “Mar Menor” y la Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM) “Mar Menor y zona oriental mediterránea de la costa de la Región de Murcia”.
Las Salinas de San Pedro son el resultado de la transformación de una antigua zona lacustre generada por los aportes de la Rambla de las Siete Higueras, en el vértice Norte del Mar Menor, separadas del Mar Mediterráneo por una estrecha franja de dunas fijadas, en gran parte, por la vegetación. El gradiente de salinidad aumenta de Norte a Sur. En las charcas salineras al limite Norte del Parque se desarrolla el carrizo por la intrusión de agua dulce. Las Dunas de la playa de la Torre Derribada tienen una altura superior a 3 m, y entre éstas y las charcas salineras se localizan los saladares y juncales. La playa está sometida a  continuos cambios debido al aporte de materiales arrastrados por las olas y el viento. Las Encañizadas, paso natural de agua entre el Mar Mediterráneo y el Mar Menor, son una zona de aguas somera y fondos fangosos con abundantes restos de algas y plantas marinas arrancadas de los fondos próximos de ambos mares. Su carácter pseudamareal , muy escaso en el Mediterráneo y lo que hace tan peculiar esta laguna marina, se debe a que las masas de agua están reguladas por el régimen de vientos.
CÓMO LLEGAR: Por la AP-7 dirección Cartagena, salida en la nº 774 San Pedro del Pinatar. Llegar hasta el Centro de Visitantes “Las Salinas”, hay aparcamiento.
sábado, 8 de julio de 2017
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POR LAS CALAS DE BENIDORM A LA TORRE SEGURÓ EN LA PUNTA DE L’ESCALETA

La Torre Seguró, conocida también como Torre Punta Cavall, se encuentra en la parte septentrional de la ciudad de Benidorm, capital de la comarca alicantina de la Marina Baixa. El origen de Benidorm es posterior a la fecha de concesión de la Carta Puebla de la actual ciudad el 8 de mayo de 1.325, en la que se documenta que no existía edificación alguna en la Punta de Alfalig (actual Canfali), y que el almirante Bernard d´En Sarriá mandó construir en dicho punto un castillo y a su alrededor una villa, que formaría parte del señorío de dicha familia y dependiente de la baronía de Polop de la Marina. Se trataría, pues, de una fortificación y villa de fundación señorial de la segunda mitad del siglo XIV, creada por razones estratégico-políticas para la defensa de los continuos ataques costeros de los piratas sarracenos, y también para el aprovechamiento comercial y pesquero de la zona. Durante el siglo XVI se realizaron diversas reparaciones y ampliaciones de esta fortificación, pero a partir de ese momento este recinto fortificado se va deteriorando progresivamente, al no pertenecer a la Corona ni sus propietarios estar en condiciones económicas para hacerse cargo de las obras, por lo que el castillo fue paulatinamente abandonado y arruinado. Con las incursiones berberiscas a la costa alicantina, y en este caso en la comarca de la Marina Baixa, se construyeron diversas torres vigía y de defensa de costa, especialmente en Villajoyosa y en Benidorm. En esta última población, fueron construidos el Fortín de Canfali, la Torre Escaletes y la que nos ocupa, la Torre Seguró. En la Guerra de la Independencia, el castillo fue arrasado totalmente por un bombardeo realizado por la flota inglesa al retirarse las tropas napoleónicas, quedando tan solo unos pocos restos de la muralla original del mismo. La Torre Seguró fue construida en los albores del siglo XVI por el ingeniero italiano Antonelli, autor de otras fortificaciones de la época en la provincia de Alicante. Es una torre de cuerpo troncocónico, construida enteramente en sillarejo y mampostería, y aparentemente maciza.  Estaba levantada sobre un paramento o base de mampostería, actualmente en muy mal estado. Sólo se conserva la mitad inferior de la torre, por lo que desconocemos su altura total originaria, así como la disposición de la terraza, no sabiendo si era plana, con algún tipo de ménsula o de tipo almenado. Dada su privilegiada posición esta torre vigía dominaba una  gran extensión de costa, por lo que se supone que tendría una gran importancia en su momento  contra los ataques piratas a la costa. Actualmente, por fin, está siendo remozada, no reconstruida, puesto que pese a ser el monumento más antiguo de Benidorm, falta documentación para poder argumentar y conocer cómo fue cuando estaba completamente en pie.
Otro de los atractivos de esta ruta son los acantilados de la sierra, de más de 200 metros de altitud, que se pueden contemplar casi en su totalidad. A los pies de estos se encuentran las dunas fósiles trepadoras, formadas hace unos 75.000 años, y el principal motivo de la declaración del Parque Natural de Serra Gelada. 
sábado, 1 de julio de 2017
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EL FARO DE L’ALBIR

Separando las bahías de Altea y Benidorm esta pequeña sierra es una de las pocas supervivientes al gran desarrollo urbanístico costero de la región, convirtiéndose en un de los ejemplos más singulares y mejor conservados de las sierras litorales valencianas. A pesar de sus reducidas dimensiones la Serra Gelada alberga una gran cantidad de ecosistemas de elevado valor ecológico, entre los que destacan los ecosistemas marinos por su excepcional biodiversidad y estado de conservación . Esto unido a la extraordinaria riqueza histórica y cultural de su entorno implicó su declaración como Parque Natural en 2005, convirtiéndose en el primer parque natural marítimo terrestre de la Comunidad valenciana. Su cercanía al mar y a los fértiles llanos de las bahías de Altea y Benidorm convirtió la Serra Gelada y su costa en fuente de recursos y lugar de refugio desde los tiempos prehistóricos. Fenicios, íberos, romanos, árabes y finalmente cristianos han habitado y dejado su huella en este lugar. Como herencia de esta constante interacción en la actualidad podemos disfrutar de valioso patrimonio histórico-cultural. Destacan las minas de ocre de l’Albir, ya explotadas por los fenicios. Así como las dos torres vigías construidas para prevenir los ataques de piratas berberiscos que asolaban la costa durante los siglos XVI al XVIII. No menos importantes son los muros de piedra en seco que nuestros antepasados construyeron con trabajo duro ganando palmo a palmo un trozo de tierra que cultivar. Sin tampoco olvidarnos del valioso patrimonio inmaterial vinculado a la sierra con oficios, artes de pesca, tradiciones y leyendas que todavía perduran en la memoria colectiva. Esta alineación montañosa de 6 km de longitud muestra un perfil asimétrico muy característico, con una vertiente formada por una impresionante costa acantilada de más de 400 m de altitud y otra ladera interior con pendientes mucho más suaves. Esta marcada asimetría ha favorecido la formación de ecosistemas muy diversos. La vertiente interior, protegida de la influencia marina, presenta un bosque mediterráneo con un matorral asociado a Pino carrasco formado por especies como romero, lentisco, espino negro, brezo, esparto, coscoja o palmito. En la ladera marina, adaptada a condiciones  extremas de salinidad, exposición al viento y falta de suelo, aparecen especies vegetales de valor ecológico, con plantas endémicas como la Camarina, el Enebro de las Dunas, la Palomilla o la Silene de Ifach entre otras. En cuanto a la fauna destaca el grupo de aves marinas con especies como el paiño común o la gaviota patiamarilla que nidifican en el parque, u otras como el cormorán moñudo o la gaviota de Audouin. En el medio marino encontramos una de las plantas de mayor valor ecológico del parque: la Posidonia oceánica. Esta planta forma extensas praderas que, a modo de bosque submarino, albergan una enorme variedad de fauna marina, siendo de vital importancia para su reproducción, cría y alimentación. Las praderas de la zona son abundantes y se encuentran en buen estado de conservación, pero la disminución de la calidad de las aguas o el constante fondeo de embarcaciones de recreo entre otros factores están provocando su lento pero continuo retroceso. Además rondando las aguas del parque y atraídas por las piscifactorías de la zona existe una de las pocas poblaciones de Delfín Mular asentadas en aguas de la península.
sábado, 24 de junio de 2017
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EL ALT DE BISCOY

El Alt de Biscoy de 1.162 metros, está situado al norte de la provincia de alicante entre los términos municipales de Alcoy, en su vertiente norte, y Onil e Ibi por su vertiente sur. Forma parte de los últimos contrafuertes  del sistema Bético con una dirección predominante SO-NE. Por su vertiente norte se sitúa en la partida de Polop Alt, en el paraje conocido como el Racó dels Ratons. De él nace el barranquet de l’Aigüeta Amarga, que lleva su agua al barranc del Troncal. Es atravesado por la CV-801que comunica Ibi con Alcoy y Bañeres de Mariola. En ella se encuentran el Mas de Cortés, la casa del Portet y la Venteta dels Cuernos. Pese a su buen estado de conservación y proximidad no forma parte del Parc Natural del Carrascar de la Font Roja.
La Cova de la Moneda es uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la Foia de Castalla y uno de los yacimientos ibéricos más singulares de Alicante. Esto se debe a que es uno de los pocos lugares que sabemos eran sagrados para el pueblo íbero. La cueva de la Moneda es una cueva-santuario ibérica. La Cueva de la Moneda se encuentra en la solana de la sierra de Biscoy, en el municipio de Ibi. Está en un lugar apartado y solitario, sobre el precipicio que desde la vertiente sur de la sierra  cae hacia los llanos de la Foia de Castalla. No he conseguido encontrar cual es la razón del nombre de la cueva. Supongo que se deberá al hallazgo de alguna moneda en la cavidad cuando se excavó por aficionados, pero no he podido confirmarlo. Si algún lector sabe la razón del nombre de la Cueva de la Moneda que no dude en dejarlo en los comentarios al final del artículo. La Cueva de la Moneda, también conocida como Cova de la Moneda en valenciano, es una cueva de corto recorrido. En algunos puntos alcanza los 3 metros de altura y no llega a los 15 metros de profundidad. La pequeña plataforma que hay delante de la boca de la Cova de la Moneda es un balcón de amplios horizontes. Desde aquí se tienen unas increíbles panorámicas de la Foia de Castalla y de pueblos como Ibi y Castalla. Seguramente fue el territorio que controlaron y habitaron los íberos que frecuentaron la cueva. También, desde este privilegiado mirador, se alcanza a ver el mar que está a 30 kilómetros de distancia en línea recta desde la cavidad. Es posible que esta plataforma también fuera utilizada en los ritos relacionados con la cueva. Esta gran amplitud visual se debe a su situación. La cavidad esta a 1.090 metros de altura casi colgada del cortado rocoso y a más de 200 metros de altura  sobre el valle. Seguramente los íberos, cuyo espiritualidad estaba muy relacionada con la naturaleza, tuvieron en cuenta la belleza del lugar para elegir esta cueva como santuario. (Julio Asunción)
sábado, 17 de junio de 2017
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PENYA DELS CASTELLARETS Y ELS RASOS DE CATÍ, DESDE RINCÓN BELLO.

La zona de acampada “Rincón Bello”, o “Racó Vell” propiedad de la Generalitat Valenciana, está situada cerca de la carretera Petrer-Agost, enclavada en la Sierra del Cid, en el término municipal de Petrer. El área se distribuye alrededor del paraje natural constituido por la garganta que se forma entre dos paredes rocosas en la Rambla del Vidrio, junto a un riachuelo, con preciosos rincones y caídas de agua. Río abajo, a lo largo de varios cientos de metros, se distribuye el equipamiento de esta zona de ocio. La vegetación de la zona, influenciada por la abundancia de agua, es muy rica, encontrando pinos, carrasca, carrizo, brezo, lentisco, esparto, olivos, durillo, etc. Es, en definitiva, un maravilloso lugar donde disfrutar de un día de campo o acampar, siempre que se haya pedido el preceptivo permiso. También podemos utilizar el sendero de pequeño recorrido PRV-33 Xorret de Catí – Rincón Bello, que tiene en esta área recreativa su punto de partida o final. Existen una serie de puntos de gran interés paisajístico, dominados por miradores. Según vamos bajando, encontramos distintos grupos de mesas con sus barbacoas y fuentes, un refugio, y por último, en la parte más baja, la zona de acampada con capacidad para 100 personas, que dispone de duchas, lavabos y aparcamientos. Un impresionante rincón a la sombra de la Sierra del Cid entre los municipio de Petrer, Castalla y Agost. A grandes rasgos, se puede decir que conforma un macizo con forma de media luna, en cuyos extremos encontramos las dos cimas de la sierra: la Silla del Cid (1.124 m) y El Cid (1.104 m), el Castellaret y los Rasos del Catí cierran este "Bello rincón" que no debemos dejar de visitar.
sábado, 10 de junio de 2017
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AITANA POR EL MENHIR Y LAS SIMAS DE PARTAGAT.

Las Simas de Partagat son diaclasas abiertas con unas direcciones principales N55E y N140E, que delimitan bloques de grandes dimensiones (en planta superan en muchos casos la decena de metros y las calizas eocenas tienen un espesor próximo a los 50 m). El peso de estos enormes bloques carbonatados  deforma las margas eocenas infra yacentes. Los bloques se desplazan lateralmente hacia la superficie libre del escarpe con un movimiento principal perpendicular a las fracturas (diaclasas abiertas), aunque en algunos casos también existe un pequeño movimiento vertical debido al aplastamiento relativo producido por los bloques de diferente tamaño. Estos movimientos de extensión lateral evolucionan con el paso del tiempo a deslizamientos. Todos estos movimientos de ladera son responsables del retroceso del frente montañoso creado por la falla normal de Aitana.
La Sierra de Aitana, con 1558 m, es el relieve de mayor altitud de la provincia de Alicante. Enclavada en la Cordillera Bética oriental, está constituida por un conjunto de rocas carbonaticas y arcillosas, de edad principalmente Cretácico Superior y Paleógeno, que pertenece al denominado Prebético de Alicante (Prebético Interno) (Almela et al., 1995; Colodrón et al., 1981). De muro a techo afloran los siguientes conjuntos litológicos: margas y calizas tableadas del Cretácico Superior-Paleógeno, margas verdes del Eoceno, calizas del Eoceno y calizas y margo calizas del Oligoceno. Sobre estos materiales se apoyan discordantemente diversos depósitos de ladera heterométricos de edad Cuaternario. Desde un punto de vista estructural la Sierra de Aitana es un anticlinal abierto  con un eje de dirección media E-W. Asociados a este pliegue principal aparecen pliegues secundarios de escala hectométrica y diaclasas de cizalla y de tensión con unas direcciones principales NE-SW y NW-SE. El flanco norte del anticlinal de Aitana está fracturado por fallas normales de dirección variable que producen un relieve escalonado (Marco Molina, 1990, 2001), entre las que destaca la falla de Aitana. La falla normal de Aitana, de dirección E-W y 45º de buzamiento hacia el Norte, tiene un salto vertical de aproximadamente 300 metros en el sector de Partagat. Esta falla ha creado un frente montañoso cuyo retroceso, por la actuación de procesos gravitacionales que se describirán en este trabajo, ha formado un gran escarpe subvertical en calizas eocenas, de continuidad lateral kilométrica y desnivel variable entre 40 y 300 metros. En la parte más alta de la sierra, cerca del Pas de la Rabosa, se observan ejemplos espectaculares y muy variados de movimientos de ladera. Este trabajo se ha centrado en el análisis de las Simas de Partagat, cuyo origen está ligado a uno de los tipos de movimientos de ladera presentes en esta Sierra. En él proponemos un modelo evolutivo de la ladera norte de la Sierra de Aitana a lo largo del Cuaternario.
sábado, 3 de junio de 2017
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