Posted by : Vaig a Peu martes, 14 de febrero de 2017

Las tropas de la Corona de Aragón de Jaime I el Conquistador, que desde Salou arribaron a la isla en 1229, conquistaron definitivamente la isla para los cristianos. Tras derrotar definitivamente a Abú Yahya en la batalla de Portopí (1229) y tomar y pasar a cuchillo a Madina Mayurqa (1230), la resistencia cesó en 1231, salvo el castillo de Alaró, que resistió durante ocho años y fue el último refugio de la resistencia de los musulmanes durante la conquista cristiana. Jaime I creó en su testamento el reino de Mallorca comprendiendo no sólo Mallorca, sino el resto de las Islas Baleares —Menorca (todavía bajo el poder de un soberano musulmán, aunque tributaria desde 1231), Ibiza y Formentera; los condados del Rosellón y la Cerdaña; y los territorios que Jaime I conservaba en Occitania (el señorío de Montpellier, el vizcondado de Carlades y la baronía de Omelas). A su muerte (1276), su hijo Jaime II de Mallorca asumió el trono tras la jura de la denominada Carta de las Franquicias. La independencia del reino fue corta. En 1349 fue reincorporado a la Corona de Aragón. La muerte del rey Jaime III de Mallorca en la batalla de Lluchmayor fue el final del Reino de Mallorca. Aunque hasta su muerte en 1404 su hija Isabel, establecida en el castillo de Gallargues cercano de Montpellier, que le fue concedido por el rey de Francia Carlos VI, se proclamaba Reina de Mallorca.


Hoy dedicaremos el día a Palma, la capital. Más concretamente a la Catedral, La Seu, callejearemos por sus barrios y comercios, comeremos,  y por la tarde iremos al Castillo de Bellver. Antes de llegar hemos parado en un mirador para observar el Palacio de Marivent y desde el puerto un enorme crucero.










Primero paseamos por los jardines del Palacio Real de la Almudaina, donde hay algunas esculturas de Miró. Llegamos a la Plaza de Cort, centro neurálgico de la ciudad, con la Olivera de Cort, símbolo de la Tramuntana y la grandiosa fachada barroca del ayuntamiento de la ciudad.








La Catedral de Mallorca, conocida popularmente como La Seu, empezó su construcción en el siglo XIII. Es la catedral de estilo gótico levantino (se caracteriza por usar una planta de salón al estilo alemán) que cuenta con uno de los mayores rosetones del mundo, conocido como el ojo gótico. También es una de las catedrales góticas europeas de mayor altura de la nave.



La historia de Catedral está íntimamente ligada a la monarquía autóctona. Los comienzos del monumento más emblemático del gótico mallorquín se remontan al siglo XIII. Después de la conquista de Madina Mayurqa en 1229, Jaime I, rey de Aragón y conde de Barcelona, ordenó la consagración de la antigua mezquita mayor a la Virgen María, como templo para el culto cristiano, y también uno de nueva planta, que fuera acorde al estilo de aquella época.





Siglos XIII – XIV. Los primeros documentos históricos relacionados con la obra de la Catedral datan a partir de 1230. El obispo Pere de Morella, consagró el ara del altar mayor. Y durante el reinado de Jaime II (1276-1311) comenzó la construcción del edificio que conocemos hoy. En torno al año 1300 se inició el proyecto de catedral gótica, comenzando por la Capilla Real. El ábside actual conserva la capilla funeraria que está destinada a panteón sepulcral de los monarcas de la casa real de Mallorca.







Siglo XV. En 1498 se finalizó la obra de la torre del campanario, aunque quedó inacabada. Consta de 9 campanas, la mayor es conocida como Eloi. En 1400 Guillem Sagrera se convierte en el máximo responsable de la construcción de la Catedral. Edifica la Sala Capitular gótica y dirige las obras del portal del Mirador.








En 1490, Francesc Sagrera, sobrino de Guillem, diseña el Portal de la Almoina. En el altar mayor o Capilla Real encontramos la sillería del coro –en la actualidad formada por 110 sillas de nogal- cuyas obras comenzaron en 1514, y que durante siglos ocuparon el centro de la nave de la basílica.

Durante el siglo XVI, tiempo de gran influencia cultural y religiosa en sintonía con la espiritualidad humanista, se levantó la puerta del portal principal, el frontispicio y los dos rosetones. Durante este periodo también se construyó la Casa de la Almoina.








Es durante los siglos XVII-XVIII cuando el barroco empieza a impregnar el interior de la Catedral, en forma de retablos, pinturas y esculturas marcadas por la espiritualidad postridentina. De esta época se deben destacar también piezas tan emblemáticas como el retablo del Corpus Christi de Jaume Blanquer, el claustro y la nueva sala capitular.







Siglo XIX Debido al terremoto de 1851, el conjunto de la fachada principal se puso en peligro, por lo que el obispo Miquel Salvà Munar encargó la restauración al arquitecto Juan Bautista Peyronet. A principios del siglo XX, el arquitecto Antoni Gaudí adaptó el espacio a las nuevas exigencias litúrgicas y pastorales.




Su intervención, solicitada por el obispo Pere Joan Campins, fue de 1904 a 1914. Los cambios fueron el traslado del coro que hasta el momento había estado situado entre los tramos segundo y tercero de la nave, la eliminación del retablo mayor gótico, la realización del baldaquino del altar mayor, la incorporación al presbiterio de la sede episcopal, la iluminación del espacio a base de ventanales de cristal, luz artificial y candelabros y por último la elaboración de mobiliario litúrgico.








La Seu sintetiza los últimos ocho siglos de la historia de Mallorca, y sigue siendo un elemento vivo que continúa en evolución permanente. Los diferentes estilos artísticos han contribuido a que la Catedral consiga en diferentes épocas una de sus principales funciones: ser reflejo de la Jerusalén celeste.

Es la catedral con el mayor rosetón del mundo gótico, con un diámetro de alrededor de 13,8 m y unos 100 m². El rosetón está situado sobre el altar central en la cabecera, y no a los pies como es habitual. Podremos apreciar los maravillosos juegos de luces del sol en el interior de la fachada principal, dos veces al año: a mediados de noviembre y en los primeros días de febrero, si no hay nubosidad, antes de las ocho de la mañana. Los rayos del sol penetran por el rosetón mayor dibujando dos rosetones, uno de cristal de la fachada principal y otro de ilusión.

La capilla del Santísimo de la Catedral de Mallorca ocupa el ábside lateral derecho de su cabecera. Es de traza gótica y pertenece al núcleo más antiguo de la fábrica catedralicia, procedente del siglo XIV. Fue construida bajo la advocación de san Vicente Mártir y un siglo después aparece dedicada a san Pedro. Dos infantes reales, el infante Pedro de Portugal (muerte 1256) y Pagano de Mallorca (1349), benefactores ambos de la Seo, fueron sepultados en esta capilla. El recinto sufrió varias modificaciones a raíz de las restauraciones que se hicieron los siglos XVI y XVII y por el incendio casual sufrido por esta capilla el 15 de septiembre de 1819, el cual destruyó el retablo barroco de madera sobredorada (s. XVI) y el sagrario y también amenazó toda la fábrica de la capilla.





Las obras de restauración duraron veinte años durante los cuales se construyó un nuevo retablo para sustituir el anterior. Acabado en 1839, era de estilo neoclásico de piedra arenisca y yeso marmoleado con decoraciones de madera policromada. Esta capilla fue objeto de la intervención del artista mallorquín Miquel Barceló, realizada entre los años 2001 y 2006, con la que la capilla pasó a estar dedicada al Santísimo.

El Castillo de Bellver se halla situado a 3 Km. del centro de la ciudad de Palma y a 112,6 m. de altura sobre el nivel de mar, dominando la bahía y gran parte de la isla de Mallorca. Su construcción se inicia en 1300 por orden de Jaume II, rey de Mallorca. Los trabajos de la mole duraron nueve años y los de ornamentación se terminaron más tardíamente. Trabajaron en la obra 70 obreros fijos, un gran número de mujeres y los esclavos del Rey.

El castillo fue concebido como residencia real, a finales del s. XIV lo habitaron Joan I y Violant de Aragón con su corte. Otros visitantes ilustres fueron: Carlos I; el príncipe de Saboya; D. Juan de Austria; el duque de Montpensier y la reina Isabel II; Alfonso XII; Alfonso XIII así como los anteriores monarcas Juan Carlos I y Sofía.

En 1717 se convierte en prisión militar. Entre 1802 y 1808 estuvo preso, en una de las habitaciones del primer piso, Gaspar Melchor de Jovellanos, ministro de Hacienda y de Gracia y Justicia bajo el reinado de Carlos IV. El castillo fue también prisión de numerosos soldados y oficiales franceses vencidos en la Batalla de Bailén. En 1817 fue fusilado el general Lacy, cabecilla de una fallida revolución liberal. En 1821 el castillo fue temporalmente convertido en fábrica de moneda.

La planta del edificio es circular, con tres torres semicirculares adosadas y una separada unos siete metros del cuerpo del castillo. La construcción, dispuesta alrededor de un patio central, presenta dos niveles: la planta baja con arcos de medio punto y techos planos, y la superior con arcos apuntados y cubierta con bóveda de crucería en el más puro estilo gótico.

El edificio y el bosque fueron cedidos por el Estado al Exc. Ayuntamiento de Palma en 1931, que lo convirtió en sede del Museo de Historia de la Ciudad y de la Colección Despuig de escultura clásica. Al mismo tiempo, en él se desarrollan numerosas actividades culturales y lúdicas organizadas por el Ayuntamiento de Palma.


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