Posted by : Vaig a Peu miércoles, 22 de febrero de 2017

La Torre de Carrús se encuentra en las proximidades de la ciudad de Elche, localidad de la comarca alicantina del Baix Vinalopó. Su denominación actual es debida a que se encuentra en la partida ilicitana del mismo nombre, y está adosada a una vivienda particular que la ha incluido en su perímetro tras una remodelación de la misma. Su origen, al igual que otras torres de la huerta ilicitana, se debe a que en el año 1.552 un bajel berberisco capitaneado por Salah Rais, llega a la costa ilicitana, en las cercanías de la playa del Pinet escasamente defendida por algunos vigías de guardia, para evitar que los contrabandistas cruzaran la albufera al amparo de la noche y  los controles impuestos por el marqués de Elche, y se percatan de la poca presencia defensiva. Toman tierra y rápidamente se adentran hasta la villa ilicitana donde, después  de intentar su asalto, capturaron importante botín en enseres y personas. Esto provoca que las autoridades  y las clases altas crearan el conocido como Resguardo de la Costa, institución encargada de crear una tupida red de alerta y prevención de ataques de enclaves de costa y de recintos urbanos, ya que en 1.550 el pirata Dragut, mercenario a sueldo de los turcos, castigaba las costas de la huerta de Alicante allí donde las defensas se relajaban. Por ello, las autoridades decidieron dotar a la costa ilicitana y al casco urbano de Elche, así como a su huerta, de un sistema defensivo que mantuviera la alerta ante los ataques moriscos, naciendo así una serie de torres de defensa con el objetivo de frenar los ataques de los piratas, levantando un sistema a lo largo de la huerta y costa ilicitana con diversas torres vigía, entre las que destacaron  Ressemblanc, Vaillós, Palombar, Carrús, Asprillas, Estaña y Gaitán, que unidas a las costeras de Tamarit, Pinet, Escaletes, Talayola y Carabassí,  constituyendo el sistema defensivo anexo a la ciudad de Elche y a la fortaleza de Santa Pola, gracias al experto ingeniero italiano Giovanni Baptista Antonelli en el año 1.562. Su origen como torre data de la época previa a que el rey Felipe V confirmara en 1.701 a los Miralles de Imperial, como Marqueses de Carrús y primeros propietarios de la hacienda. La torre se encuentra en la actualidad completamente restaurada, aunque en este proceso haya perdido sus señas de identidad y, por tanto, su aspecto original. La finca a la que se adosa es de construcción muy posterior. Se trata de una torre exenta de planta cuadrada, de cuatro alturas comunicadas por una escalera de caracol en su interior. Su cuerpo principal es de mampostería, aunque en la actualidad se halla enlucida por completo, y el refuerzo de sus esquinas, presumiblemente de sillares, se encuentra cubierto por ladrillo de nueva fábrica. También tiene cubos en saliente. Parece ser que fue una torre de defensa, más que de vigilancia, y posiblemente fuera un puesto de vigilancia de origen musulmán, dada su excepcional ubicación en un altiplano desde el que se controlaban las tierras circundantes. En la actualidad forma parte de la finca y presenta un exterior muy poco cuidado, en general muy malo, pese a haber sido reformada en varias ocasiones a lo largo de su existencia. (Ximo García Rico)
CÓMO LLEGAR: Por la CV-84 dirección Aspe, pasar la 1ª rotonda (ITV), la 2ª rotonda (cerámica) y al llegar a la 3ª rotonda, dar la vuelta casi entera para salir por el camino de servicio, paralelo a la carretera y en dirección a Elche. Antes de llegar al Tablao Flamenco El Polaco, girar a la derecha, hay un cartel de Natural School, seguir este camino asfaltado durante unos 700 m, pasado por delante de la Torre de Carrús, girar a la derecha por un camino que nos dejará en una pequeña explanada para aparcar, junto a un túnel y las vías del AVE. También podéis seguir este enlace en el móvil o GPS. https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2906829
COMPONENTES: VICENTE, PEPE COVES, PACO VERDÚ, JUAN, ANTONIO SOLER, VICENTE CERVERA Y DIEGO.
ITINERARIO: INICIO-TÚNEL / SUBIDA EMBALSE / BARRANCO / SENDERO / SENDA / VERJA / ATAJO / CAMINO AL BARRANCO / BARRANCO DE LAS MONJAS / DESVÍO A LA FONT / FONT DE LA GOTA / TUBERÍAS DE GOTEO / SALIDA DEL BARRANCO / BANCALES / RAMBLA / FINAL.

LA RUTA: Ya hicimos otra ruta a la Font de la Gota, de antigua tradición en Elche, al menos en tiempos de nuestros padres. Ésta es casi una circular perfecta, con pocos desniveles y un recorrido asequible para mucha gente. A no ser que se conozca el paraje, debido a los numerosos cruces, sería bueno utilizar el GPS.

Iniciamos desde el aparcamiento, cruzando el túnel por debajo de las vías del AVE y girando a la izquierda por la ancha pista paralela a los railes. Por la derecha tenemos bancales abandonados con abundante matorral de los que surgen de vez en cuando pequeños conejos que nos alegran la vista.


Tenemos las primeras vistas a las Tres Hermanas que asoman tímidamente por detrás de las lomas. La pista se inclina en una fuerte rampa. Una perdiz sale de los matorrales intentado atraernos al tiempo que nos aleja de su nido.  Desde lo alto oteamos a lo lejos, la Silla y los Chaparrales, tras las sierras de San Pascual.


Arriba, desde el altiplano, también distinguimos el Tabaiá (403 m.) máxima altura ilicitana. Dejamos la pista por la derecha, por una estrecha senda que se interna en una pineda y va ascendiendo suavemente acompañada por una tubería y una antigua acequia de riego ya en desuso y que termina en otro camino ancho.


Sin dejar de subir, pasamos por delante de las instalaciones de un gran embalse, seguimos su vallado y giramos a la izquierda para llegar a la parte alta del embalse, donde vemos su enorme capacidad, a medio cubrir. Por la derecha, ver mojones, encontramos un sendero que entre matorrales sube a la loma.


Buscaremos la bajada hacia un rellano sin llegar al lecho del barranco. Es una bajada suave y controlada hasta un sendero que recorre el cauce del barranco hacia la derecha. Lo seguimos durante unos cien metros entre abundante vegetación de pinos, albaidas, coronillas de frailes y matorral de esparto.


Abandonaremos el barranco por la izquierda, buscando la parte más sencilla hasta conectar, en unas decenas de metros, con un nuevo camino de tierra que continúa paralelo al barranco en sentido ascendente y que poco más adelante lo vadeamos de nuevo. Vemos otra perdiz entre los matorrales.


Desechamos un camino por la izquierda y entramos en la partida de El Azafá de Aspe. El camino al poco gira bruscamente a la derecha, y al final de la curva veremos una senda en el lado izquierdo, que seguimos, subiendo un pequeño repecho desde donde divisamos otro embalse.


La senda da un pequeño rodeo para salvar un barranco manteniendo la altura (295 m.) máxima de hoy. Se trata de una moderna balsa de riego que aprovecha la orografía del terreno y las aguas que extraen de la Font de l’Atotxo. Disfrutamos de las vistas de los alrededores.


El sendero inicia un descenso hasta conectar con otra pista de tierra, que girando a la izquierda, observamos entonces una construcción que alberga una bomba de agua y una valla a escasos metros que cierra el camino, y nos indica que el camino es particular. La decisión de seguir es nuestra.


Por un lado pasamos la verja y el camino continúa por la izquierda. Atajamos una gran curva vadeando una rambla y luego tomaremos otro atajo por por un camino secundario entrando en la partida aspense de Uchel  donde ya distinguimos en cauce del Barranc de les Monges.


Al llegar a una  zona con cultivos y casas, veremos entre los bancales una senda a la derecha que se dirige hacia una finca la cual nos lleva a otro camino. Giramos de nuevo hacia la derecha y dicho camino nos llevará hacia el Barranc de les Monges, donde vemos un poste balizado con las marcas del PR.

Seguimos la senda marcada como PR que continúa  por el margen derecho del barranco. Habitualmente aquí lleva algo de agua y tenemos que ayudarnos de algunas piedras dispuestas en el lecho para no mojarnos, todo ello entre un denso carrizal que dificulta el transito.


Luego el carrizal cede en algunos claros con camino más ancho y algo embarrado por las últimas lluvias. El sendero vuelve a serpentear, y en las zonas húmedas el carrizal invade por completo el lecho del barranco, curvando sus largas cañas que nos hacen agacharnos entre frondosos túneles vegetales.


Viene una zona angosta donde el carrizal agobia entre tramos  encharcados de agua. Resulta difícil salir inerme de mojaduras pese a las piedras que nos ayudan a vadear. Parecemos surfistas entre las onduladas olas del carrizal. El cauce se ensancha dándonos un respiro que aprovechamos para el almuerzo.








Proseguimos el sendero elevándonos un poco fuera del cauce del barranco, donde vemos a vista de pájaro el carrizal que invade su lecho. Pronto tenemos el desvío a la derecha que en un corto trayecto nos lleva a la Font de la Gota. Es de agradecer que por fin haya sido balizado con un poste informativo.


Font de la Gota. Oculta entre la rocosa pared y rodeada de vegetación de humedal, con mimbres, helechos y musgo. Una teja la canaliza y hace de caño con un constante gotear suficiente para mantener este pequeño microclima. Tengo un grato recuerdo de mi padre que también disfrutó de este paraje.

Deshacemos camino hasta la bifurcación, retomando la senda que vuelve a discurrir por el lecho del barranco entre abundante vegetación, dominando en un principio la caña que comparte espacio con las adelfas, el lentisco, la efedra y el espino negro. Un hito nos indica que ya estamos en el término municipal de Elche.


Junto a unos pinos salvamos unas rocas  y unas tuberías de goma subiendo arriba por la pared, para al poco, volver a bajar al lecho del barranco, ahora menos profundo y más abierto entre bancales abandonados. Un waypoint nos marca la salida del barranco por la derecha.


Aparecen los grandes pinos y vemos el puente del AVE, tomaremos un camino que cruza el barranco pasando por debajo del puente y que sigue paralelo al trazado del ferrocarril dejando el Barranc de les Monges, que se une con otro barranco por la izquierda, tomando entonces el nombre de Barranc dels Arcs.

Vemos de nuevo la Torre de Carrús y al llegar a unos bancales abandonados con muchas gomas de riego de goteo, buscaremos una senda que se interna hacia otro barranco mucho más pequeño con altos pinos. Desde aquí veremos, ya a escasos metros, el punto de partida y final de la ruta.
RECORRIDO: CIRCULAR.
AGUA EN RUTA: SI. (Font de la Gota)
DISTANCIA: 10 KM.
TIEMPO EN MOVIMIENTO: 03:25 HORAS.
ALTURA MÁXIMA: 295 M. (cerca de la Font l’Atoxto)
ALTURA MÍNIMA: 170 M. (Rambla aparcamiento)
DESNIVEL POSITIVO: 274 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 274 M.
DIFICULTAD: BAJA.


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