Posted by : Vaig a Peu sábado, 29 de junio de 2013

La rambla salada discurre en dirección aproximada norte-sur a través de la Sierra de Crevillente, alineación montañosa de la provincia de Alicante (España). Se extiende de suroeste a nordeste entre el río Vinalopó y la Sierra de Abanilla, por los términos de Crevillente, Hondón de las Nieves, Hondón de los Frailes, Albatera y Aspe. Presenta fuertes pendientes, y está construida esencialmente por calizas blancas liársicas y jurásicas sobre el Trías alpino principalmente arcillas y yesos de las facies Keuper del Trías superior, que teutónicamente actúan como nivel de despegue de los materiales jurásicos. En el Mioceno, esfuerzos recientes han producido la salida de los materiales triásicos, sales y yesos, en forma de diapiros. A lo largo del recorrido a través del cauce de la rambla se observan distintos tipos de rocas: margas, calizas, areniscas, dolomías, ofitas, yesos, etc. además, rocas detríticas fruto de la erosión ejercida por las ramblas de la zona sobre los relieves más importantes que conforman la Sierra de Crevillente. En algunos bloques rocosos desprendidos sobre el cauce, se observan restos fósiles de equinodermos, ostréidos y gasterópodos. El fuerte buzamiento de los estratos, la variabilidad de rocas existentes y la circulación de agua superficial dibujan en el entorno un paisaje singular. Como curiosidad hidrogeológica destacan las surgencias de agua con abundante sal que manan de los contactos de los materiales permeables (calizas, dolomías y areniscas) con los impermeables (arcillas abigarradas, yesos y sales del Trias Keuper). La filtración del agua de lluvia a través de las fracturas existentes en las rocas suprayacentes , da lugar a aguas subterráneas que disuelven y arrastran la sal existente en los materiales de base impermeables saliendo al exterior mediante  surgencias de agua salada que vierten a la rambla. El agua salada circula por la rambla oxidando materiales y aportando sal a la misma, sal que precipita en periodos secos a lo largo del cauce y que marca los niveles de máximo caudal. La presencia de sal impide el uso agrícola y la potabilidad de estas aguas naturales, por lo que los habitantes de la zona tuvieron que ingeniar sistemas para evitar que el agua dulce aportada desde la cabecera de la cuenca se mezclara con el agua salada de las surgencias existentes más abajo. Hacia la cabecera encontramos dolomías negras triásicas en forma de peldaños, Barrón Negro, así como pozos artificiales profundos excavados en roca para depurar el agua y la posterior derivación de la misma a través de acueductos hacia zonas de uso agrícola. Desde el Barrón Negro hacia Los Lagos el cauce se hace más ancho a través de arcillas abigarradas y yesos del Trias Keuper, donde es fácil observar bloques de yeso multicolores, bloques ofíticos procedentes del Cabezo Negro y algunos desprendimientos de roca posiblemente afectados por los últimos terremotos acontecidos en la zona. Sobre el talud de los materiales yesíferos son frecuentes los ejemplares de Capparis Spinosa (Alcaparra).
CÓMO LLEGAR: Por la E-15 dirección Murcia. Salida nº 731 ALBATERA/SAN ISIDRO. En Albatera seguir por la CV-873 dirección Hondón de los Frailes. A los 4,5 km. aproximadamente girar a la izquierda por la carretera de servicio del Trasvase Tajo-Segura. Continuar durante unos 2 km. hasta ver el portón del canal, a la izquierda hay un cartel de “Carretera de la Sal”, girar a la derecha cruzando el canal. Continuar hasta el aparcamiento donde hay un panel de la Consellería de Medio Ambiente.
ITINERARIO: CARTEL DE LA CONSELLERÍA / BANCAL DE OLIVOS / ACUEDUCTOS / LADERA SUR CUCHILLO DE LAS VENTANAS / RAMBLA SALADA / BARRÓN NEGRO / DESFILADERO / ZONA DE LOS 4 SALTOS (VÍA FERRATA) / SALIDA DEL BARRANCO / PISTA DE TIERRA / CANTERA / PISTA DE LAS VENTANAS / CRUCE CON EL PR-CV 180 / CARTEL DE LA CONSELLERÍA.
COMPONENTES: VICENTE Y PATRO.






LA RUTA: Esta ruta tiene un encanto especial. Su recorrido desde Los Lagos hasta la primera poza equipada con grapas y cables, es apta para todos los niveles y dentro de un entorno espectacular de colorido, pétreo y fósil. Hoy queremos salvar las barreras de las pozas. Patro lleva meses con su arnés en la mochila esperando el momento para demostrarse que puede superarlo.










Iniciamos por el camino de la izquierda del aparcamiento junto al panel de la Consellería. Todo el recorrido está marcado como PR y una vez en La Rambla o Los Lagos es casi imposible salirse de él.













Dejaremos atrás la mole del Monte Alto y durante unos dos kilómetros recorreremos la pista de tierra hasta una bifurcación a la derecha que linda con un bancal de olivos.











Después de una ligera subida encontramos primeros indicios del Canal de la Rambla Salada y más adelante el camino se convierte en senda y llegamos al primer acueducto de unos 15 m., que cruzamos por la canal. Tenemos una bonita estampa de la Sierra de Callosa.





Pasamos otros acueductos de un solo arco y entre senda y camino nos vamos acercando a la falda de la sierra. Desde esta posición privilegiada tenemos una buena vista al fondo de la rambla donde distinguimos los carriles de blanca sal. Las laderas superiores han sido aprovechadas para plantaciones de cítricos. En el otro lado, las peladas sierras, están presididas por el Cabezo Negro.



















Tras una pequeña bajada cruzamos un acueducto más largo con dos arcos  y por cuya canal atravesamos una rambla. En el principio ha sido reparado con bloques de cemento, dando más seguridad para cruzarlo.








Proseguimos hasta el final del montículo donde tenemos la Rambla Salada a nuestros pies. Hacemos una corta pero fuerte bajada para llegar al más largo de los acueductos que quedan en pie, este de tres arcos, que una vez superado, nos fijamos en lo agrietados que están sus sillares.















La senda se pega a la ladera sur del Cuchillo de las Ventanas, llamado así por sus dientes de sierra. En la parte norte se le denomina las Ventanas por sus agujeros en las rocas. Si nos fijamos veremos los cables de una Vía ferrata que llega arriba, antes había una tablilla de madera que lo indicaba, y el grado de dificultad es asequible.









Continuamos perdiendo altura y tenemos amplias vistas de la Rambla. Seguimos por la canal hasta que tenemos que abandonarla por el deterioro y destrucción del resto de acueductos. Llegamos al cauce de la Rambla Salada.











Dejamos la zona de Los Lagos para otra ocasión y nos adentramos por el lecho de la Rambla Salada. En seguida tenemos los primeros regueros de agua flanqueados por extensas franjas de un blanco puro y níveo que contrastan con el oxidado color de las rocas.









Poco más a la derecha, y a unos metros de altura, encontramos el primer nacimiento de sal, parece una pequeña cascada de nieve, pero al acercarte compruebas que su blanco es más puro y su textura es pétrea. El agua    acumulada en las lluvias y retenida en estratos impermeables de la sierra, surge con suavidad hasta el lecho de la rambla.










Avanzamos por el cauce en una zona con muchas rocas desprendidas de las laderas y que tenemos que sortear, entre ellas, el agua discurre creando pequeñas pozas y diminutas cascadas que va dejando una orla blanca por todas las orillas y rocas por donde fluye.













El paso se hace más asequible y el agua discurre como un pequeño arroyo por el centro de la rambla, siempre dejando su estela blanca de sal a lo largo del recorrido.








Por la derecha viene la variante Senda del Corral de las Vacas que obviamos. La sal va desapareciendo del cauce y las siguientes pozas ya no tienen estelas blancas. La vegetación se hace más abundante en la rambla con algunos pinos, matorral y adelfas.






Arribamos al Barrón Negro, dolomía triásica de color negro, que ha sido tallada y excavada por el hombre con la finalidad de quitarle fuerza a las avenidas y poder encauzar las aguas con menos bríos a los pozos de sedimentación. Antes de subir, tenemos un pozo a la izquierda y en la parte de arriba dos más, a derecha e izquierda, éstos de profundidades  entre los 60 y 70 metros y parece que se comunican entre sí. Aunque tienen reja, hay que tomar precauciones.









El itinerario principal continúa por la rambla y llegamos a una zona donde ésta se encañona estrechándose, sus paredes se vuelven más verticales y recuerdan a un desfiladero, donde encontramos fallas y lenguas de minerales que van cambiando el colorido de las paredes.










Los extractos y un sin fin de minerales, donde los que más abundan son los yesos, hierros y ofitas, dando formas extrañas y cárcavas a la paredes, ahora de colores rojizos, ahora de ocres tostados, salpicados con dolomías triásicas entre negros y verdes oxidados, con alguna pequeña poza con agua.




Durante más de un kilómetro seguimos admirando las paredes hasta que la rambla se cierra en una vertical pared de unos quince metros de altura junto a una exigua poza, ahora no se desliza agua por la pared por lo que ha ido menguando. Está equipada con unas catorce grapas y un cable de acero, su dificultad está clasificada como ALTA. Es la primera vía ferrata del recorrido y la de más longitud.







Es la gran prueba para Patro. A pie de poza, lanza una mirada profesional a los 14 peldaños metálicos y hace un recorrido visual del cable. Pliega y guarda los palos. Saca el arnés de la mochila y como los buenos toreros, comienza un pausado y ceremonial equipamiento, ajustando correas y cinchos. Con la cinta de vida en la mano se lanza a por el primer enganche.




Ya no volverá a mirar hacia abajo hasta hacer pie en la parte superior. Va progresando poco a poco y lo contemplo con regocijo. Lo va a conseguir. Al llegar arriba en su cara se dibuja una gran sonrisa. Con los nervios me lanza el arnés que cae dentro de la poza. Al estar empapado, todo el trayecto lo hago con las manos mojadas. Si  no se tiene vértigo es bastante asequible de hacer, pero el arnés te da alas.







Rápidamente tenemos la segunda poza, también equipada como la anterior, con peldaños y cable de acero, de unos diez metros de longitud pero la mitad de ellos son en horizontal y el resto verticales. Está clasificada como de dificultad MEDIA. En ésta, paso en primer lugar sin arnés, y Patro se lo vuelve a enfundar. Este tramo del recorrido es nuevo para nosotros y resulta muy entretenido.





Tras esta poza hay una bifurcación balizada a la derecha que indica “Variante II con dificultad” y a la izquierda “itinerario principal”. Consultamos nuestras notas de la descripción de la ruta que hace el Ayuntamiento de Albatera, y nombra la Variante II sin comentario alguno, por lo que decidimos seguir el itinerario principal.












El tercer salto tiene una longitud aproximada de tres metros, solo tiene peldaños y está clasificada como de dificultad BAJA. Patro está lanzado, cuelga el arnés en la mochila, y lo supera sin más.







El cuarto y último salto tiene una longitud de unos siete metros aproximadamente y su recorrido es casi en diagonal, equipado con peldaños y cable, con dificultad MEDIA. Al ser en oblicuo la parte más alta tendrá poco más de cuatro metros y convenzo a Patro para que no use el arnés. Lo consigue y su moral está por las nubes.









El cauce se va haciendo más angosto, pasamos por algunas pozas a ras del suelo y esquivamos un talud mojado por el que cae un poco de agua; todo se va estrechando, estamos atentos a la indicación para salir de la rambla pero no la vemos y decidimos hacerlo por nuestra cuenta por la ladera de la derecha.










Superamos dos lomas entre sendas que desaparecen y vuelven, hasta conectar con una pista de tierra que posiblemente venga desde El Agudo. Nos acompañan unas tuberías de canalización de aguas y los carteles de un coto de caza.









Conectamos con otra pista de asfalto muy deteriorado y pasamos junto a un solitario chalet vallado, muy bien acondicionado y con piscina; cerca de él, bajo la sombra de unos hermosos pisos montamos el campamento para almorzar. Corre una ligera brisa y tenemos buenas vistas a Hondón de los Frailes.









Siguiendo la ruta del GPS esquivamos el asfalto durante un trecho por otra pista de tierra a la derecha, que es la continuación de la tubería de agua. Volvemos a salir al asfalto cerca de la cantera de piedra gris machacada para asfaltos.












Proseguimos por la izquierda, bajando apresuradamente una cuesta que al dar la vuelta nos ofrece vistas próximas a Las Ventanas. Antes pasamos por un cerro en medio del barranco, que nos recuerda a las películas del Oeste.









El camino nos acerca a una planicie y se desvía antes de entrar en otro barranco dejando a la derecha la zona de Las Ventanas. Es bonito darse un paseo a través de las cuevas, agujeros y rendijas  que pasan al otro lado de esta barrera rocosa.


Por el Estrecho de Las Ventanas y rodeando la ladera del Monte Alto, nos encontramos con la conexión del PR-CV 180 “La Agueda”, que más tarde dejamos por la derecha para llegar al aparcamiento y dar por finalizada la ruta.
Bonita y singular ruta en su primera parte, y muy entretenida al cruzar las pozas. Pese a las fechas en que estamos el calor nos ha respetado. La próxima vez la realizaremos después de las lluvias para divertirnos un poco más.

RECORRIDO: CIRCULAR.
AGUA EN RUTA: NO.
DISTANCIA: 14,300 KM.
TIEMPO: 04:30 HORAS
ALTURA MÁXIMA: 570 M. (Alt de la Murada)
ALTURA MÍNIMA: 195 M. (Al inicio de la Rambla)
DESNIVEL POSITIVO: 426 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 439 M.
DIFICULTAD: ALTA. (Hay 15 m. verticales de vía ferrata con peldaños y cables. Sencillo con arnés)


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