Posted by : Vaig a Peu sábado, 7 de julio de 2012


Estratégicamente oculta en los acantilados, la Cova Tallada es conocida desde siempre. Explotada como cantera de bloques de tosca y arenisca en tiempos de la ocupación romana, y sobre todo en la dominación musulmana. De aquí han salido bloques para construcción del castillo de Denia, más tarde para la Iglesia de San Bartolomé de Jávea y varias casas señoriales. Fue visitada por Felipe III junto con Isabel Clara Eugenia en 1599. Durante la Segunda Guerra Mundial fue escondite y punto de abastecimiento de los submarinos, (se supone que alemanes), habiéndose visto un enorme tanque de hierro de al menos 6 m. de diámetro por unos 10 de largo al NE del islote que protege la entrada de la cavidad y a unos 15 m. de profundidad. Poco después de acabarse la guerra desapareció sin que nadie supiera cómo ni cuándo.
COMO LLEGAR: Autopista AP-7 hacia Valencia, salida 62 Ondara/Dénia/Xábia, dirección Xábia, hacia el Puerto, Dique de Levante, suele haber sitio para aparcar.
ITINERARIO: DIQUE DE LEVANTE / CALA TANGÓ / FARO CABO DE SAN ANTONIO / ÁREA RECREATIVA / SANTUARI MARE DE DEU DELS ANGELS / COVA TALLADA / TORRE DEL GERRO / SENDA DEL MONTGÓ / CAMÍ DELS MOLINS / RESTAURANTE AMANECER / FARO / DIQUE DE LEVANTE.
COMPONENTES: VICENTE, SUSI, JULIÁN, LOURDES, PATRO, MARI, CAROL, JORGE, SANTI, NISIO Y SANTIAGO.
LA RUTA: Está claro que hay rutas más cortas para llegar a la Cova Tallada. La más utilizada es desde Les Rotes, cerca del Portet les Arenetes y que apenas tiene un kilómetro. Pero nosotros somos senderistas y hemos conseguido una ruta circular de unos 14 km cuyo centro es la espectacular Cova Tallada, utilizando parte del PR-CV 355, la bajada a la cueva desde Jávea y el itinerario de Les Rotes. Esta es la segunda vez que lo realizamos y este año hemos incluido la comida en el Restaurante Amanecer en el Cap de Sant Antoni.





Iniciamos en el Dique de Levante del Puerto de Jávea, junto al restaurante Tangó. Hay un panel descriptivo de PR-CV 355 que llega hasta la cima del Montgó y un poste vertical con paletas que nos marcan la dirección.




El ascenso es pronunciado y en unas cuantas rampas nos eleva fácilmente. Tenemos la primera vista con el rectilíneo Dique de Levante del Puerto de Jávea. La vegetación se hace exuberante entre el bosquecito de pinos.





Continuamos ascendiendo y en un recodo a la derecha un poste balizado nos indica el desvío a la Cala Tangó, que apenas se intuye al final del inclinado barranco. Obviamos este cruce y seguimos subiendo.





En otro rincón de vegetación despejada contemplamos la panorámica hacia el mar, la altura alcanzada nos hace sentirnos gozosos. El día no está claro del todo y hay una especie de bruma que mitiga los rayos del sol.





La senda a media altura pegada a la sierra entra en un recodo de umbría con mucha vegetación para trasladarnos a la otra vertiente en el solano, donde ralea la flora y los pinos. Somos un grupo muy disciplinado, marcando el ritmo y las distancias.





Pronto alcanzamos una de las partes más elevadas del recorrido. La senda termina en una explanada con las mejores vistas al mar y al Montgó, con unas oscuras nubes enganchadas que le dan un aspecto agreste.




Aquí termina la carretera asfaltada que sube desde Jávea. A la derecha tenemos cercado y vallado, el Faro. Nos acercamos a ver la otra parte del mar y el vertical espolón del Cap de Sant Antoni. Entramos en el Parc Natural del Montgó.





Caminamos por la izquierda de la carretera para introducirnos por senda y camino con vegetación, marcado como PR y que nos evita transitar por ella, aunque la cruzamos dos veces hasta llegar al Área Recreativa.





Los cruces están debidamente señalizados con paletas indicativas. Proseguimos hasta el Santuari Mare de Deu dels Angels, a nuestra izquierda. Debemos caminar por el asfalto algo más de cien metros y a la derecha tenemos balizado el desvío a la Cova Tallada.





El camino ancho se va estrechando y entre pequeños pinos se convierte en rocosa senda con leve declive y clara dirección al mar. Aparece vegetación de montaña mediterránea con predominio del palmito.







Entramos en la cabecera del pequeño pero vertical barranco que desemboca en el mar. Este primer tramo es el más fuerte, pero bien acondicionado con pasamanos de cadena metálica que ayudan a supera este trecho. Las hechuras montañeras de algunos componentes son evidentes.












El resto de senda es más serena y nos sitúa casi encima de la cueva, en el cruce con la otra senda que viene desde Les Rotes. Estamos frente al mar, de un bonito turquesa, pero todavía no vemos la cueva. A la derecha tenemos un inclinado pasillo entre rocas con unos recurrentes pasamanos de soga que nos dejan casi a nivel del mar.






Ahora, muy cerca del agua, bordeamos las rocas pegados a la pared. No hay peligro de resbalar si se lleva buen calzado, la roca erosionada por el mar se adhiere perfectamente a la suela. Uno a uno vamos pasando hasta la boca de entrada.






Para ocho de los once componentes de la ruta, hoy es su primera visita a la Cova Tallada, sus caras alucinan. En pocos minutos los ojos se van acostumbrando a la penumbra y los contraluces en sus bocas son espectaculares.




La gran sala tiene unos 70 m. de ancho y diversas alturas entre los 15 y 20 m., cinco bocas por las que entran la claridad y el agua del mar. Hay otras galerías bastante más extensas a las que se puede acceder con frontales o cascos de espeleología.






Al fondo hay un grupo de piragüistas atentos a 
las instrucciones de su monitor para salir de nuevo a mar abierto. La marea está algo más baja que la vez anterior y en la pequeña laguna interior habrá en 40 y 60 cm. de agua.





Salimos por una de las bocas frontales a una especie de balcón pétreo al mar abierto y profundo. Enfrente tenemos el islote que dista unos 60 m. una punta y 4 en la otra. El agua está de muerte, unos muestran sus habilidades acuáticas y otros simplemente flotamos.





Mientras nos secamos, tomamos algunas frutas, procuramos no dejar rastro de nuestra presencia al ir recogiendo nuestros bártulos e iniciar el regreso. Es medio día y los menos madrugadores comienzan a llegar.





En la boca de salida hay un poco de atasco, hay que dejar que lleguen los que están en la pared de roca, para comenzar a salir nosotros. Ahora se ve más fácil que antes y por pasillo ayudados por el pasamano de soga, llegamos a la senda y el poste informativo.




Vamos a ir cerrando el círculo por la derecha, en dirección a Les Rotes. Tomamos un poco de altura y al mirar hacia atrás en el rocoso litoral no vemos rastro de la gran cueva. Seguimos en suave ascenso.




Llegamos a una zona de pinos achaparrados donde nos cruzamos con gente que viene y tenemos que caminar por encima de las rocas asistidos por unos largos pasamanos de soga. La Torre del Gerro parece vigilarnos desde arriba del Portet les Arenetes.





Comienza el tramo más duro del regreso. Tenemos que salvar un fuerte desnivel en pocos metros, pero para ello han acondicionado rampas escalonadas con troncos para evitar su deterioro en las lluvias y algún pasamano de soga.





Una vez en el rellano superior el camino se ensancha y tenemos preciosas vistas del litoral que hemos recorrido y la cala de rocas que hay a nuestros pies, en la Punta del Aigua Dols.




Ascendemos un poco más y tenemos ante nosotros la Torre del Gerro, construida por el duque de Maqueda en el siglo XVI para vigilancia de los ataque berberiscos. Su nombre proviene del “gerro” o jarro.




Tomamos la senda balizada de la izquierda y entramos de nuevo en el Parc Natural del Montgó. Cruzamos la planicie y enlazamos con el Camí dels Molins hasta llegar a la carretera donde cerramos el círculo.





Caminamos un breve techo por ella hasta el Restaurante Amanecer, donde tenemos reservada nuestra mesa, que parece un banquete de boda. Antes de nada, nos despojamos de mochilas, botas, ropa y de culo a la piscina. Cuando salimos encargamos un pequeño aperitivo y los arroces: uno de señoret y otro de espinacas y boquerones ¡Delicioso!


Volvemos a la carretera un corto tramo y luego por trechos de sendas y caminos a la sombra de la vegetación. Poco antes de llegar al Faro, cogemos un atajo, algo incómodo al principio, que enlaza con la senda de bajada y una vez en la otra vertiente por el bosquecillo de pinos nos refrescamos hasta llegar al Dique de Levante y los coches.
Todos están eufóricos. Esta ruta será clásica todos los veranos. Algunos se envalentonan y se apuntan a la próxima en Sierra Nevada.
CIRCULAR: SI.
AGUA EN RUTA: NO.
DISTANCIA: 14,400 KM.
TIEMPO: 05:00 HORAS
ALTURA MÁXIMA: 171 M.
ALTURA MÍNIMA: 0 M. (Nivel del mar)
DESNIVEL POSITIVO: 350 M.
DESNIVEL NEGATIVO: 353 M.
DIFICULTAD: MEDIA. Por la bajada desde el barranco a la cueva, aunque hay cadenas y pasamanos. Llevar calzado adecuado: Botas o deportivos y escarpines para el interior.

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  1. Gracias por tus comentarios, nos ha servido para pasar un día inolvidable con los niños, ya que desde el restaurante que indicas se inicia muy cerca la ruta de la cova Tallada. La subida es un poco pesada, pero vale la pena llegar. Después comimos en el restaurante Amanecer, no si antes pegarnos un chapuzón en la piscina. La comida deliciosa, arroz negre y las cocas típicas buenisimas. Gracias nos ha servido de mucho.
    Por cierto cerca del restaurante a 200 mts a la derecha, en frente una pared marrón está la ruta a sólo la cova tallada.
    Muchas gracias me ha servido de mucho tus comentarios y fotos.

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